Son varios los elementos que juegan un rol importante en el momento de practicar un deporte. El disponer de una pisada que otorgue estabilidad es uno de estos. Los tipos de pies, en este sentido, predisponen a los atletas o deportistas en su camino de alcanzar el máximo rendimiento en sus disciplinas.

Por eso, aquí hablaremos sobre el pie egipcio y sus posibles repercusiones en los entrenamientos. Nuestra misión será la de despejar dudas en caso de que creas que tus rutinas están comprometidas por la forma de tu pie.

El pie egipcio y su tratamiento

El pie egipcio es aquel que presenta un orden decreciente de izquierda a derecha o de derecha a izquierda según se mire. Es decir, el primer dedo del pie, llamado hallux o simplemente dedo gordoes el más largo de los cinco y a partir de él los demás van disminuyendo su tamaño en una casi perfecta línea decreciente.

Se estima que entre el 50% y el 60? la población tiene este tipo de pie, e incluso es el utilizado por la mayoría de los fabricantes para la elaboración del calzado. Contrario a lo que se piensa, quizá por confusión con otros tipos (como el pie griego) o por condiciones (pie plano o pie cavo), el pie egipcio no acarrea efectos adversos al momento de acceder a una pisada firme y segura.

En realidad, la forma descendiente de cada uno de los dedos y la longitud del principal favorece a una mayor estabilidad. Por supuesto, encontramos algunas excepciones a la norma, como cuando el primer metatarsiano es inusualmente más largo de lo normal.

Esto, sin embargo, no está relacionado directamente con el pie egipcio; aunque muchos por desconocimiento así lo hacen. Cuando esta condición se presenta y no se trata a tiempo, es posible que derive en una artrosis osteofítica que a su vez evoluciona al llamado hallux rigidus.

A pesar del comprometido nombre, en la práctica se trata de una condición muy común y que solo en algunos casos requiere de intervención quirúrgica. En la mayoría de los casos, solo se debe usar plantillas especiales y evitar usar un calzado muy ajustado.

Sintomas del pie egipcio

Conviene sin embargo que estés al tanto de sus síntomas, así podrás prevenir su evolución. En caso de que presentes alguno de estos, debes consultar con tu especialista de confianza:

  • Hinchazón en la articulación del primer metatarsiano.
  • Rigidez y dolor en el momento de comprometer el dedo con un movimiento (caminar, trotar e incluso durar mucho tiempo de pie).
  • Inflamación en presencia de humedad o de temperaturas bajas.
  • Rigidez que impide hacer determinados movimientos.

Nuevamente, debes tener presente que esta condición no está relacionada con el pie egipcio, aunque no está de más que recuerdes estos síntomas. Como puedes ver, de llegar a presentar al menos uno, tu rendimiento al practicar deporte se compromete seriamente; así que debes responder de inmediato en caso de detectarlos.

Aunque otros tipos de pies como el romano o el griego también favorecen a la estabilidad, la naturalidad del egipcio puede serte de provecho si la disciplina que practicas valora con atención la postura y firmeza cuando estás de pie. Si necesitas ayuda con este tema del pie egipcio podemos ayudarte con nuestro podólogo en Valencia.