La parafina es una sustancia que resulta de la combinación de hidrocarburos del petróleo y carbón. Durante años, se ha relacionado directamente en la fabricación a nivel industrial de velas, aunque en la actualidad también se ha hecho popular a nivel estético, siendo el ingrediente principal de muchos tratamientos y productos especializados.

Es necesario destacar que la parafina no tiene un olor determinado y suele emplearse de forma líquida. De este modo, se aprovecha la mayor cantidad de nutrientes y beneficios.

Propiedades de la parafina

Tiene una amplia capacidad hidratante, siendo esta su principal característica. De allí que sea empleada en productos para la piel.

Su uso permite aumentar la hidratación de la piel a niveles mayores, ya que aumenta el flujo sanguíneo de la zona donde se aplique, permitiendo mantener una piel mucho más joven y saludable durante un largo tiempo.

¿Para qué sirve?

Se utiliza en el tratamiento de:

  • Dolores de los músculos.
  • Artrosis.
  • Artritis.
  • Tendinitis.
  • Torceduras.
  • Contracturas.

Los llamados baños de parafina son muy utilizados en la rama de la rehabilitación y fisioterapia, ya que están considerados como agentes terapéuticos que permiten calmar el dolor, al tiempo que generan una sensación de relajación.

Para los pacientes con cuadros de artrosis, el baño de parafina en las manos es una de las alternativas más adecuadas. Ya que, reduce el dolor de los músculos y las articulaciones, evitando la rigidez.

Por otra parte, permite aumentar la circulación de la sangre gracias al calor que transmite, provocando una reacción vasodilatadora en el organismo.

La parafina también se utiliza con fines estéticos, en especial en la rama de los masajes. Tiene la capacidad de reducir la grasa localizada, sobre todo aquella que se sitúa en los muslos y caderas. La parafina también acelera la curación, por lo que puede también utilizarse en el tratamiento de heridas a nivel superficial de la piel.

Método de utilización

En el mercado es posible encontrar calentadores de parafina, pues cuando están calientes pueden aprovecharse de mejor forma todos sus beneficios. Se debe lavar muy bien la zona donde se quiera aplicar. La temperatura no debe subir de 44 a 55 º.

¿Cómo utilizar la parafina?

Debes introducir el miembro afectado (manos o pies) en un recipiente que mantenga el calor para poder resistir la temperatura de la parafina. En cualquier caso, es necesario separar lo más que se pueda todos los dedos, así la parafina se encarga de cubrir toda la superficie.

Una vez que se retire, es necesario esperar que se solidifique. Después, debe envolverse la zona con papel o plástico y finalmente en una toalla. La idea es poder mantener el calor durante el mayor tiempo posible (entre 15 y 20 minutos) antes de retirar.

Durante este tiempo no se recomienda mover mucho el miembro con parafina sino dejarla que actúe. Después de esto, puedes retirar la cera y listo.Este procedimiento puede realizarse al menos una vez cada semana para poder aprovechar todos sus beneficios y lucir una piel radiante.