Los pies es una de las partes más importantes de nuestro cuerpo. Pese a no tener la importancia que puede tener un órgano vital, los pies nos permiten desplazarnos, mantenernos de pie y además son el final de muchas terminaciones nerviosas de todo el cuerpo, por lo que cuidar nuestros pies, es una tarea importante.

Como cualquier otra parte del cuerpo, los pies, pueden sufrir problemas y en este caso, uno de los más comunes, es la descamación de pies, básicamente, son los pies que se pelan. Cuando se pelan los pies, puede producirse algún sarpullido en los mismos, por lo que puede ser molesto más adelante para calzarnos y demás.

La hidratación es la clave

La piel de los pies se cae debido a un problema principal, la falta de hidratación. Esta falta de hidratación, también dejará otros signos en nuestros pies como prueba de ello, básicamente, una piel seca. Para evitar esta deshidratación, podemos utilizar una gran variedad de cremas que nos permitirán disfrutar de unos pies más suaves y libres de todos estos problemas.

Sin embargo, en otras ocasiones, la falta de hidratación no es el único problema y que se caiga la piel de los pies es debido a toros problemas. En este caso, nos referimos a la dermatitis exfoliativa. Esta dermatitis ha sido creada debido a unos hongos que han logrado crear una infección en la planta del pie.

Estos problemas suelen ser habituales en verano, sobre todo cuando uno va mucho a las piscinas o a la playa, puesto que evidentemente son zonas en las que andamos descalzos y hay un gran cúmulo de personas, haciendo que la higiene sea algo más complicada. Así mismo si por ejemplo nos secamos los pies con una toalla compartida o compartimos unos zapatos o calcetines, hay riesgo de contagio.

Hay más causas asociadas, algunas más o menos graves, como por ejemplo la tan conocida como el pie de atleta. Esta enfermedad conocida como el pie de atleta es una enfermedad micótica que además de producir descamación, por lo que se nos pela la piel de los pies, tiene efectos más negativos como es el ardor y picazón en la zona en donde se está pelando el pie.

Acude al podólogo en cuanto notes algún síntoma

Como ves, la piel se puede caer por varios motivos diferentes y cada uno de ellos, puede requerir un tratamiento distinto. En cualquier caso y para que el asunto no vaya a más, siempre es recomendable visitar a nuestro podólogo para que pueda valorar el problema y, además, establecer todas las pautas necesarias para que podamos curarlo cuanto antes y por supuesto, conseguir la información necesaria para evitar que vuelva a ocurrir.

Una higiene correcta en los pies, será más que necesario para evitar toda clase de problemas, pero a veces, ni con esto, es posible evitar la descamación. Apoyarse en toda clase de productos que nos ayuden a prevenir o aliviar los síntomas, también nos será de ayuda en estos momentos, siempre consultando con nuestro podólogo.