La artritis reumatoide es una enfermedad inflamatoria crónica, sistémica y potencialmente incapacitante de causalidad poco clara para los médicos, pero probablemente de origen autoinmune según varios estudios.

La enfermedad afecta principalmente a las articulaciones de forma simétrica, por eso los pies y tobillos suelen ser frecuentemente afectados. Hay que aclarar, que al ser una enfermedad sistémica puede afectar a muchos órganos del cuerpo, como el corazón, los pulmones y los riñones.

Cómo identificar la artritis en pie y tobillo

Cuando se produce en pie y del tobillo, la sinovia que alinea los extremos de los huesos en las articulaciones se engrosa y produce un exceso de líquido articular. Este exceso de líquido (con sustancias inflamatorias) conduce a la hinchazón y al daño del cartílago.

Los síntomas comunes afectan a las articulaciones, provocando:

  • Hinchazón.
  • Sensación de calor.
  • Dolor.
  • Rigidez (especialmente por la mañana).
  • Limitación del movimiento.

Esta enfermedad puede resultar muy frustrante para quien la padece, ya que afecta directamente la libertad de moverse. Comúnmente, el pie parece deformado y hay mucha dificultad para caminar. También puede haber presencia de nódulos que provocan dolor al frotarse contra los zapatos.

En casos más complejos los dedos de los pies pueden estar dislocados, incluso algunos pierden por completo su forma. Se presenta dolor en la planta, tobillo y talón. Además, hay bursitis (hinchazón e irritación) del dedo gordo y mucho dolor en el tendón de Aquiles.

Diagnóstico preciso

Para su correcto diagnóstico es necesario acudir al especialista. Él realizará un examen clínico físico, así como de estudios de laboratorio e imágenes. También es necesario considerar el historial familiar de artritis reumatoide u otros trastornos autoinmunes.

En el examen físico se examinan las articulaciones en movimiento y otras articulaciones para detectar hinchazón, dolor y signos de inflamación. Además, el médico podrá ordenar varios estudios para examinar el alcance del daño articular causado por la enfermedad:

  • Radiografías.
  • Resonancias magnéticas.
  • Tomografías computarizadas.

¿A quién suele afectar la Artritis Reumatoide?

La artritis reumatoide es de 2 a 3 veces más frecuente en las mujeres que en los hombres y generalmente se produce a una edad comprendida entre los 40 y los 60 años (aunque puede comenzar antes o después).

¿Qué hacer con la artritis en los pies?

Por fortuna, existen alternativas para tratar esta enfermedad. Los objetivos del tratamiento son dobles, primero se deben aliviar los síntomas y continuar con la prevención oportuna de la progresión de los daños.

Para los síntomas se suelen recetar analgésicos y agentes antiinflamatorios. Los antiinflamatorios sin esteroides son los fármacos más utilizados para controlar estos dolores. Y para prevenir la progresión del daño articular se utilizan antirreumáticos.

Los antirreumáticos tienen un mecanismo de acción variado y actúan reduciendo la hinchazón de la articulación, disminuyendo los indicadores de inflamación aguda en la sangre y deteniendo el daño articular. Además, el tratamiento complementario incluye ejercicio y apoyo psicológico para tratar los síntomas asociados.

Es importante tener en cuenta que la fisioterapia y el deporte es determinante en el proceso de terapia, ya que ayuda a mantener una óptima combinación de flexibilidad y resistencia. Asimismo, los elementos de asistencia (como un bastón y andadera) pueden ayudar a hacer frente a las limitaciones de movimiento.